La película (1991) es uno de esos clásicos del cine romántico que logra capturar la esencia de la soledad urbana y la esperanza de una segunda oportunidad. Dirigida por Garry Marshall —quien venía del éxito masivo de Pretty Woman — esta cinta volvió a reunir a las leyendas Al Pacino y Michelle Pfeiffer tras su inolvidable química en Scarface .